en estos días hemos estrenado la hamaca, muy cómoda para las siestas, y también llegó el trajecito de mi tía Aina, con un dibujo del primo Max, que todavía no lo llena, pero a este paso lo va a llenar pronto
el martes 20 de julio, ya con 15 días cumplidos, llevamos a Elisa a inscribirla al consulado español en Londres, no las teníamos todas con nosotros porque en el registro civil británico tiene un solo apellido y además, por lo que habíamos leido en el código civil (que es de 1953!) la inscripción de hijos de filiación "no matrimonial" (es decir, de parejas que viven arrejuntadas en pecado) parecía una cosa difícil (formulario por quintuplicado, certificado del "Preu" del abuelo materno, huella dactilar del abuelo paterno, fotografía tamaño carné - sin sonrisas -, sobre con sello Special Delivery ...), pero al final todo fue sobre ruedas y la filiación no matrimonial se demuestra con solo firmar ambos progenitores en el renglón dónde pone "padre / madre", lógico

la funcionaria del registro que nos atendió también tiene sus hijos registrados con un apellido en el registro británico y con dos en el español (y le han salido tan monos igualmente) - así que, ya está Elisa Martorell Ungría registrada, en unos días nos dan el Libro de Familia y después pedimos el pasaporte
el pasaporte británico parece que también lo puede pedir, según nos informó una atenta funcionaria del servicio de pasaportes de Peterborough, siempre que su padre pueda demostrar que hecho la declaración de la renta más de cinco años - facil

una vez registrada, su madre le hizo el primer corte de pelo (corte de puntas con máquina al 2) y la manicura, y ya estaba lista para ir a su primer paseo de larga distancia - a Zebra Hair and Beauty, la primera vez que iba a la peluquería de su madre fuera de la barriga
todos los estilistas, dueños y juniors estaban que se les caía la baba ("she's soooo cute, she's so sweet" - que monada, que ricura) y algunas la pidieron en préstamo por unos días (la madre lo está considerando), y es que estaba guapísima con una chaqueta de caperucita roja
pero claro, el paseo abre el hambre y Elisa se puso a pedir comida desde lo más profundo de sus pequeños pulmones, y tuvimos que llevarla al parque de Highbury Fields, donde después de berrear largo y tendido (pensábamos que iban a venir los guardias del parque a llevarsela por asustar a los pájaros protegidos) comió a gusto y se quedó dormida (con lo cual no conoció a su amigo Michael, nacido el 14 de julio, con el que nos encontramos paseando por Upper Street - con su madre, se entiende)